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martes, 5 de octubre de 2010

Todos necesitamos un campeón

"To lose balance sometimes for love is part of living a balanced
life."
 
El domingo acudí al cine con mis amigos a ver Eat, pray, love (Comer, rezar, amar), protagonizada por Julia Roberts no es mi actriz favorita pero si de las que me gusta ver aunque, por lo general sea en el papel de la mujer independiente o no, pero en busca del amor. Comer, rezar, amar esta basada en el best seller que lleva el mismo nombre bajo una historia que intenta demostrar que nunca es tarde para cambiar la realidad y ser feliz.
Liz Gilbert es una mujer exitosa, casada, con una carrera y un hogar pero, aun con esos logros que muchos ya quisieran alcanzar se siente confundida y perdida física, espiritual y emocionalmente, por ello decide dejar todo por un año se divorcia deja su trabajo y su residencia para emprender un viaje para cambiar de aire y llevar a acabo acciones que la ayuden a descubrir el sentido de su vida.
En Italia conocerá el placer de la comida y el valor de la amistad, en la India, el poder de la oración y meditación, y por ultimo Bali, donde quizá se le presentara el amor verdadero y la paz que tanto anhelaba.

La película es buena, pero ahí se queda, con guiones que te ponen a pensar si realmente eres feliz con todo lo que te rodea exterior e interiormente, hacer valorar o buscar ese amor verdadero (en caso de los que no lo han encontrado) y recordar lo que realmente te daba placer, y que por x o y haz olvidado.
La propuesta no es mala e invita al público a conocer una historia de alcance universal que habla de adultos que deciden enfrentarse a sus propios miedos, dudas e inseguridades con el fin de llegar hasta lo más profundo de su ser.

Personalmente en Italia me dio mucha hambre y se me hacia agua la boca cada vez que Julia Roberts le entraba sabroso a los platillos, en la India se volvió pesada la película y no pude evitar bostezar varias veces, en Bali vuelve a tomar fuerza por aquello de las emociones personales de encontrar el amor verdadero y darse cuenta que quizá ese sea el efectivo y tomar ese riesgo nuevamente, ¿cuantos de nosotros no dejamos pasar oportunidades por miedo y no nos damos cuenta de lo que pudo haber sido por dejarlo pasar ?

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